Me voy del campo pa’ la ciudad… Fotogaleria

 “Yo llegué aquí por un sueño” dice Rosa mientras alista la mesa para servir un tinto campesino recién hecho. El frío se siente más fuerte en las laderas de los cerros de Bogotá, en las partes altas del barrio la Perseverancia. Ella no prepara chicha, como muchas de las señoras que habitan este barrio tradicional de la capital, dedica su tiempo al cultivo de productos agroecológicos en su granja y a enseñar los saberes ancestrales del campo. Mientras sopla el tinto caliente, cuenta el sueño al que se refería: había un muro de ladrillo gris, y a través de este, una granja hermosa llena de plantas y frutos. Unos días después del sueño, encontró ese muro, pero detrás no había una granja sino montañas de basura y desechos. En vez de desilusionarse, decidió convertirlo en su hogar y en una de las primeras granjas agroecológicas de la ciudad. Gracias a su poder de convocatoria llegaron 250 personas, de las cuales sólo esperaba 20. Entre todos limpiaron el terreno y sacaron 250 bultos de basura.  Luego, ella y sus hijos fueron limpiando el espacio durante varios años. 

VIABILIDAD AMBIENTAL DE LA HUMANAZA PRODUCIDA EN LA GRANJA ESCUELA AGROECOLÓGICA MUTUALITOS Y MUTUALITAS COMO RESIDUO ORGÁNICO APROVECHABLE TESIS U SALLE

Por MARÍA ALEJANDRA CORRALES DE LEÓN JENNYFER MONTOYA QUIROGA*

En La Granja Escuela Agroecológica Mutualitos y Mutualitas se utilizan residuos orgánicos aprovechables para la producción de diferentes especies de cultivos para el consumo humano; los residuos que se utilizan son producidos en el mismo lugar, entre ellos están el compostaje, la gallinaza y la humanaza. En el caso de la gallinaza y el compostaje hay estudios técnicos que demuestran que son aptos para la utilización en cultivos y como abonos orgánicos; sin embargo para la humanaza no hay una regulación técnica relacionada con su uso como residuo orgánico aprovechable.

Entrevista de Rosita en Canal Capital